La Ley de Segunda Oportunidad se ha convertido en una herramienta clave para particulares y autónomos con deudas en España. Sin embargo, sigue existiendo una duda fundamental: qué deudas se eliminan realmente y cuáles no.
En 2026, con la normativa actual y la práctica de los juzgados, es imprescindible tener claro este punto antes de iniciar el procedimiento.
Qué es la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI)
El objetivo de la Ley de Segunda Oportunidad es obtener la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI), es decir, la cancelación de aquellas deudas que no han podido ser satisfechas.
No obstante, esta cancelación no es total ni automática para todos los tipos de deuda.
Deudas que se pueden cancelar
En términos generales, pueden quedar exoneradas:
- Préstamos personales
- Tarjetas de crédito
- Líneas de financiación
- Deudas con entidades financieras
- Deudas con proveedores (en caso de autónomos)
- Parte de la deuda hipotecaria pendiente tras ejecución
Estas deudas constituyen la mayor parte de los pasivos habituales y son las que, correctamente tramitadas, pueden eliminarse por completo.
Deudas que no se cancelan o tienen limitaciones
Existen excepciones importantes que deben tenerse en cuenta:
- Pensiones de alimentos
- Responsabilidad civil derivada de delito
- Determinadas deudas públicas
En relación con las deudas con Hacienda y Seguridad Social:
- Se permite la exoneración de hasta 10.000 euros por cada organismo
- El resto de la deuda seguirá siendo exigible
Este es uno de los aspectos más relevantes y, a la vez, más desconocidos.
Qué ocurre con la hipoteca
La hipoteca tiene un tratamiento específico:
- Si la vivienda se pierde en ejecución, la deuda restante puede incluirse en el procedimiento
- Si se desea conservar la vivienda, el préstamo hipotecario debe seguir pagándose
La Ley de Segunda Oportunidad no permite mantener el inmueble sin asumir la deuda garantizada.
Modalidades del procedimiento
Actualmente existen dos vías principales:
1. Con liquidación de bienes
Se procede a la venta del patrimonio del deudor y, posteriormente, se solicita la cancelación de las deudas pendientes.
Es la opción más rápida y la más utilizada.
2. Con plan de pagos
Permite conservar determinados bienes a cambio de asumir un plan de pagos de hasta cinco años.
Requiere un análisis detallado, ya que no siempre resulta la opción más conveniente.
Requisitos para acogerse en 2026
Para acceder a este mecanismo es necesario:
- Actuar de buena fe
- No haber sido condenado por delitos económicos graves
- No haber utilizado este mecanismo en los plazos legalmente establecidos
- Colaborar con el juzgado y aportar toda la documentación requerida
Errores frecuentes
En la práctica se repiten ciertos errores que pueden perjudicar el resultado:
- No incluir correctamente todas las deudas
- Iniciar el procedimiento sin estrategia previa
- Desconocer qué deudas no se pueden cancelar
- No valorar alternativas antes de acudir al concurso
Cuánto se puede llegar a cancelar
Dependiendo del caso, es posible eliminar deudas de importe elevado, especialmente cuando se trata de financiación bancaria o privada.
No obstante, el resultado dependerá siempre de la correcta planificación del procedimiento.
Conclusión
La Ley de Segunda Oportunidad sigue siendo una herramienta eficaz en 2026, pero requiere un análisis previo riguroso.
- No todas las deudas se cancelan
- Existen límites importantes, especialmente en deuda pública
- La estrategia inicial es determinante
Antes de iniciar el procedimiento, es fundamental conocer con precisión la situación económica y el tipo de deudas existentes para maximizar las posibilidades de éxito.





